Suscríbete por

TELEGRAM

Conferencia/entrevista: Santa Rosa de Lima – La primera santa de América
Conferencia impartida por Rvdo. P. Adolfo Hormazábal IBP a propósito de la fiesta litúrgica de Santa Rosa de Lima con preguntas de actualidad

03/09/2022

0

El pasado 30 de agosto el padre Adolfo Hormazábal del Instituto del Buen Pastor y quien ejerce su ministerio actualmente en Brasilia, Brasil, nos brindó una conferencia y concedió una entrevista sobre la vida y obra de Santa Rosa de Lima, la primera santa de América.

En tiempos abrumadoramente feministas es de gran importancia que destaquemos y demos a conocer a todas aquellas grandes mujeres que la Iglesia ha reconocido por vivir las virtudes en un grado heroico, como ha dicho el padre Hormázabal al inicio de su ponencia

“La Santa Iglesia Católica ha producido una multitud admirable de Santas mujeres, heroínas, del orden natural y sobrenatural mujeres excepcionales que movidas por el Espíritu de Dios llegaron a grandezas que son impresionantes”.

No cabe duda que Santa Rosa de Lima es una de estas grandes mujeres. De su figura podemos rescatar diversos y nutridos ejemplos, anécdotas, que nos muestran, según el llamado de cada uno, como seguir el camino de la santidad en medio de nuestras ocupaciones diarias.

El padres destacó la importancia de la vida de la Gracia en Santa Rosa, gracias a la cual pudo mantener una plena unión con Dios todo el tiempo de su vida.

Rosa de Santa María alcanzó desde los 13 años la oración de unión, es decir que a los 13 años los dones del Espíritu Santo operaban en ella, en su vida. Vivió toda entera consagrada a Dios desde su infancia.

De acuerdo con el padre Adolfo, en Santa Rosa podemos descubrir tres aspectos que destacan: un alma mística, caritativa y penitencial.

Vivía como una «ermitaña urbana» pero cumpliendo los deberes de estado, dedicaba 12 horas al día a la oración íntima con Dios, pero también cuidaba la huerta, atendía enfermos pobres, daba catecismo, ayudaba a sus padres.

“Su mayor deseo era entrar en un monasterio de la orden de santo Domingo pero nunca fue posible debido a que no había convento femenino de la orden en Lima y por eso se consagro a dios como miembro de la orden seglar del santo».

La santa vivió toda su vida en casa de sus padres en una pobre y estrecha celda que se había fabricado teniendo a Dios como única riqueza.

Rosa de Santa María supo siempre aceptar la voluntad de Dios no rebelándose porque Dios no concediera sus deseos, como el de entrar al convento de las dominicas y tuvo un inmenso amor a la pobreza, viviendo en desapego de cualquier cosa material, usando de ellas únicamente en la medida que le acercaban a su más grande amor, Dios Nuestro Señor.

Sin embargo, el padre también destacó que la vida de la santa no transcurrió solo en éxtasis y sucesos sobrenaturales que llenasen su alma de dulzuras y consuelo, lejos de ello, pues en su vida tuvo que llevar también la cruz de Nuestro Señor.

“No todo en su vida fue sentir el fuego del amor de Dios y vivir en medio de las visiones, éxtasis, arrobamientos, manifestaciones y consolaciones maravillosas que el señor le concede a sus santos, también tuvo largos años de sequedad espiritual” “un tiempo ella sentía horror de hacer oración”.

“Dios quieres que seamos fieles también en Getsemaní también cuando la dificultad y la angustia arrecia”.

Santa Rosa, padeció también la ausencia de Dios, como Cristo en la cruz, pero supo entender sabiendo que

«A veces cuando nos sentimos abandonados de Dios, es cuando Dios más está entre nosotros».

De gran importancia ha sido lo que el padre mencionó refiriéndose a aquéllos que solo por medio del sufrimiento son capaces de ver a Dios y de alcanzar la conversión.

«A veces criticamos a las personas que tienen que esperar un gran dolor o gran tribulación para acercarse a Dios, pero lo que se nos olvida es que en primer lugar es Dios el que se acerca a las personas que están sufriendo. Dios se anticipa a ellos y da el primer paso para ayudarnos y consolarlos. Él nos ha amado primero».

Un aspecto de suma importancia en la vida de los santos y que debería hacernos reflexionar para mejor vivir como cristianos es que

«Mientras nosotros buscamos descanso, ellos buscan trabajos, penalidades, dificultades, para poder alcanzar mayor intimidad con Dios crucificado y resucitado. Según la medida de nuestra cruz, será la medida de la resurrección».

Finalizó el padre su exposición destacando cómo Santa Rosa veía el sufrimiento y cómo consolaba a sus seres queridos en medio de los tormentos llegando a decir a su madre:

«No llore madre mía porque las lágrimas valen mucho y solo por los pecados se han de derramar».

<a href="https://inquisitivo.net/autor/samuel-soldevilla-burga/" target="_self">Samuel Soldevilla Burga</a>

Samuel Soldevilla Burga

Casado desde el 2019 con una maravillosa mujer, padre de familia. Seglar comprometido con la instauración del Reinado Social de Cristo. Con formación teológica, filosófica, jurídica y musical. Profesor de metafísica, filosofía medieval, filosofía moderna, filosofía de la naturaleza, filosofía de la ciencia y música. A pesar de sus múltiples defectos y limitaciones es director de Inquisitivo.net, presidente de la asociación Traditio Invicta y fundador de la Comunidad Seglar de Cristo Rey.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Únete a la lucha!

Necesitamos de tu ayuda para seguir adelante en esta batalla

Síguenos en redes